viernes, 28 de agosto de 2015

LA SENCILLEZ

Entrada 18

                        La sencillez




La sencillez, es el valor de ser humildes y empáticos con la gente, sin importar los títulos profesionales o el reconocimiento que se tenga ante otros.
El valor de la sencillez, nos permite ser conscientes de que otros merecen nuestro respeto y buen trato, sin importar nuestro estatus social o prestigio social.
A muchas personas simplemente se les sube el ego y la superioridad cuando están en un grado de educación o conocimiento en comparación a otros… Olvidando que a fin de cuentas todos merecemos respeto.
La sencillez es la gracia que tenemos con otros para entablar relaciones interpersonales, sin discriminar a ninguna persona.

domingo, 23 de agosto de 2015

La voluntad

Entrada 17 
  
                                     La voluntad


La voluntad es la capacidad de los seres humanos que nos mueve a hacer cosas de manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo. 

Todo nuestro actuar se orienta por todo aquello que aparece bueno ante nosotros, desde las actividades recreativas hasta el empeño por mejorar en nuestro trabajo, sacar adelante a la familia y ser cada vez más productivos y eficientes. En base a este punto, podemos decir que nuestra voluntad opera principalmente en dos sentidos:


Como podemos ver la intención no basta, como tampoco el saber lo que debemos hacer. La voluntad se manifiesta "haciendo". Se nota claramente una falta de voluntad cada vez que retrasamos el inicio de una labor; en nuestras actividades, cuando damos prioridad a aquellas que son más fáciles en lugar de las importantes y urgentes o siempre que esperamos a tener el ánimo suficiente para actuar. La falta de voluntad tiene varios síntomas y nadie escapamos al influjo de la pereza o la comodidad, dos verdaderos enemigos que constantemente obstruyen nuestro actuar.

Podríamos comparar a la voluntad con cualquiera de los músculos de nuestro cuerpo, estos últimos se hacen más débiles en la medida que dejan de moverse. Lo mismo ocurre con la voluntad: cada situación que requiere esfuerzo es una magnífica oportunidad para robustecerla, de otra forma, se adormece y se traduce en falta de carácter, irresponsabilidad, pereza, inconstancia.


jueves, 13 de agosto de 2015

La humildad como valor

Entrada 16

                                             La humildad 

La humildad es una virtud humana atribuida a quien ha desarrollado conciencia de sus propias limitaciones y debilidades, y obra en consecuencia. Como tal, la palabra proviene del latín humilĭtashumilitātis.
Una persona que actúa con humildad no tiene complejos de superioridad, ni tiene la necesidad de estar recordándoles constantemente a los demás sus éxitos y logros; mucho menos los usa para pisotear a las personas de su entorno. En este sentido, la humildad es un valor opuesto a la soberbia.
Quien obra con humildad no se vanagloria de sus acciones: rechaza la ostentosidad, la arrogancia y el orgullo, y prefiere ejercitar valores como la modestia, la sobriedad y la mesura.
La humildad es una cualidad humana independiente de la posición económica o social: una persona humilde no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, sino que sabe que todos somos iguales, y nuestra existencia tiene el mismo grado de dignidad. De allí que ser humilde no implique dejarse humillar, pues la humildad no supone una renuncia a la dignidad propia como personas.
Por otro lado, humildad también se refiere a la posición económica de los pobres y desfavorecidos. Una persona humilde, en este sentido, es alguien que proviene de un hogar de escasos recursos y sin mayores posibilidades de prosperar.
Finalmente, la humildad es también la actitud de quien se somete o rinde a la autoridad de una instancia superior. En las religiones, por ejemplo, la sumisión está asociada al temor de Dios. No obstante, comportarse con humildad implica también evitar actitudes de prepotencia ante un jefe o una autoridad policial y, más bien, optar por el acatamiento.

lunes, 3 de agosto de 2015

La tolerancia como valor

Entrada 15 
La tolerancia

La tolerancia es uno de los valores humanos más respetados y  guarda relación con la aceptación de aquellas personas, situaciones o  cosas que se alejan de lo que cada persona posee o considera dentro de sus creencias. Se trata de un término que proviene de la palabra en latín “tolerare”, la que se traduce al español como “sostener”, o bien, “soportar”.

     Podríamos definir la tolerancia como la aceptación de la diversidad de opinión, social, étnica, cultural y religiosa. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona...

     La tolerancia si es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de enorme importancia.



Se considera generalmente la tolerancia como una virtud, pues tiende a evitar los conflictos, "El espíritu de tolerancia es el arte de ser feliz en compañía de otros.",

jueves, 30 de julio de 2015

El valor de la fraternidad.

Entrada 14. 

                                     La Fraternidad.


  • La noción de fraternidad es una de las más interesantes en lo que hace a los diferentes tipos de vínculos que caracterizan al ser humano. La fraternidad puede ser descripta como el vínculo que une a dos hermanos y que supone, además del lazo de sangre, un sinfín de conexiones emocionales y psicológicas que tienen que ver con el contexto de crianza, con las experiencias vividas, con las personalidades, etc. La fraternidad también puede sentirse muchas veces con personas con las que no se comparte necesariamente un lazo de sangre si no que se comparten numerosas y emotivas experiencias de vida.
  • El concepto abstracto de fraternidad implica siempre las nociones de unión, de respeto mutuo y de acompañamiento. Si bien todas estas características son las que hacen a las relaciones entre hermanos (o deberían hacer a ellas), los lazos de fraternidad pueden volverse extensivos a relaciones no cosanguíneas en las que todos estos elementos estén presentes. Muchas corrientes filosóficas e históricas, como por ejemplo el socialismo o el comunismo entre muchos otros, recurren a una noción de fraternidad mediante la cual los diferentes miembros de una sociedad actúan juntos y unidos en pos del bien común.
  • Siguiendo esta idea, la fraternidad también puede ser una institución en la cual los miembros que la forman ocupan todos el mismo lugar con tan sólo algunos miembros superiores de manera periódica. Las fraternidades son así organizaciones que se caracterizan por estar formadas y dirigidas por personas con lazos en común (sanguíneos o no) que se juntan con un objetivo específico. Las mismas son muy típicas en las universidades y escuelas estadounidenses en las cuales representan a un grupo más o menos grande de gente que se opone a los demás y que establece todo un sistema de símbolos, rituales, formas de pensamiento y ceremonias.

La Alegria como valor

Entrada 13


LA ALEGRÍA ! !

La alegría es una de las tantas emociones que experimenta el ser humano en esta vida a la par de otras como ser el miedo, la ira, la sorpresa, la tristeza y el asco. Generalmente está originada por un sentimiento placentero o por la relación con alguna persona o cosa que manifiesta este tipo de emoción y que nos la contagia viviéndola casi como propia.

La alegría, entonces, como se desprende de lo que comentábamos, es una emoción positiva y agradable para cualquier persona que la observe, tanto en el, como en el otro, en tanto y la mayoría de las veces, se caracteriza por la manifestación de un estado interior luminoso, que ostenta una buena cantidad de energía y tendencia hacia una actitud constructiva y positiva, aún, cuando las cosas no hayan salido como se lo esperaba o deseaba.

Porque la persona alegre difícilmente pase desapercibida ante el resto de las miradas, ya que lo que muestra físicamente, hablando o en las decisiones que toma, revelan ese estado de armonía y felicidad que describíamos.

La alegría puede aparecer como una reacción, es decir, presentarse como consecuencia de un acontecimiento pasajero como podría ser el caso de ganar un premio, pasar un rato con los amigos, recibir un halago, un aumento en el trabajo, comprarse un lindo vestido o toparse con algún objeto que deseábamos y de pronto sin ningún esfuerzo es nuestro.

En esta situación, puede ser, que luego la persona que antes de este hecho se presentaba como parca o mal humorada, regrese a este humor.

Pero por otro lado puede ser que en realidad la alegría sea una tendencia vital o la actitud normal que ostenta una persona para vivir su vida, es decir, que toma a la alegría como un valor sobre el cual se guiarán cada una de sus decisiones, actitudes o pensamientos.

En otras palabras y ya alejándonos un poco de la formalidad de las definiciones, la alegría creo yo es el estado ideal al cual puede aspirar a alcanzar una persona.

lunes, 6 de julio de 2015

La libertad.

Entrada 12

                                            La LIBERTAD
El valor de la libertad se refiere a la capacidad de actuar según nuestras propias decisiones y escoger cada uno de los pasos que queremos dar y sus diferentes aspectos. Su ámbito abarca asuntos muy importantes como la vida familiar, la elección de un oficio u ocupación, así como también temas de la vida diaria: ¿Qué deseo hacer en este momento? Se ejerce plenamente cuando la persona puede considerar con cuidado y objetividad sus decisiones y vive en un entorno que le permite llevarlas a cabo.

Cada persona es única y diferente. Cada una tiene planes propios para su vida. La libertad le permite esforzarse para cumplirlos y en ese esfuerzo ir creciendo cada vez más. Para lograrlo es necesario que nada nos sujete, que nadie nos impida dar pasos por ese camino. A veces tenemos que luchar para conquistarla. Pero esa lucha no implica pleitos constantes con los demás. 

Requiere mucho mayor cuidado. El primer punto es aclarar nuestro pensamiento "¿Qué quiero hacer realmente"?. El segundo es considerar si eso nos ayudará a ser mejores y a estar más felices. Luego hay que tomar en cuenta a los demás: "¿Lo que voy a hacer no daña la libertad de los demás?" Cuando ya seguimos estos pasos podemos tomar una decisión y actuar. El cuidado que tenemos para guiar nuestra libertad se llama responsabilidad y es un punto muy importante porque de él depende nuestra vida.

Haz que tu voz se escuche. Expresa tus ideas. Cuando recibas una instrucción de alguien pregúntale con cortesía qué objetivo están buscando.
- Cuida la libertad de los demás. Cuando desees algo de ellos, pregúntales primero qué piensan y si están de acuerdo.

- Antes de imitar las conductas de los otros (su forma de vestir, de hablar o el deporte que practican) piensa si tú realmente quieres eso.

- Defiende tus puntos de vista y respeta los de los otros. Quizá de la combinación surja la mejor idea para todos.